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Terapia de Láser Frío

Terapia de Láser Frío

Terapia de Láser Frío

La terapia con láser frío, también llamada terapia láser de baja intensidad, utiliza energía de luz enfocada para llegar al tejido lesionado sin calor, incisiones ni tiempo de inactividad. Muchos pacientes la utilizan para dolor persistente en tejidos blandos, inflamación articular o lesiones de recuperación lenta, a menudo como parte de un plan de recuperación más amplio en lugar de una solución independiente.

Cómo funciona

El láser emite luz a una longitud de onda específica que penetra la piel para llegar a músculos, tendones y articulaciones. El objetivo es calmar la inflamación y apoyar el propio proceso de reparación del cuerpo en el sitio de la lesión, sin cirugía ni medicamentos.

Usos comunes

  • Distensiones de tejidos blandos: lesiones musculares y ligamentosas que causan molestias persistentes.
  • Inflamación articular: hinchazón y rigidez que afectan la movilidad.
  • Dolor relacionado con nervios: molestias vinculadas a nervios comprimidos o irritados.

Parte de un plan más amplio

La terapia con láser frío a menudo se combina con otros tratamientos en el consultorio, como la terapia manual y la movilización articular o la terapia de estimulación eléctrica, para apoyar una recuperación más completa. Su plan de atención se elabora según lo que su lesión realmente necesita.